Opinión

La destrucción de un país y una sociedad por la violencia devastadora, huracanada, ciclónica o por etapas fría y perversamente calculadas es exactamente lo mismo.
Aunque es verdad que los gobiernos de izquierda han jugado en contra de nuestra causa, también tenemos rivales de todo tipo de lateralidad política, señala nuestra columnista.
La realidad es que en las provincias y de manera destacada en Bolívar, los objetivos de la usurpación son los de obtener dinero para las quebradas arcas nacionales, saqueadas por la corrupción socialista, sostiene Otto Jansen.
Si se cumplieran al menos en un 10% las promesas que, hace 20 años, les hicieron a los indígenas venezolanos “vivirían mejor que en Finlandia”, considera Diana Gámez en su más reciente entrega.
Nunca había sentido la escuela tan amenazada como ahora, señala Luisa Pernalete en su más reciente columna. “Por el camino que vamos, habrá que cerrar escuelas en zonas populares”, alerta.
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