Sábado, 30 Diciembre 2017 00:00

Indolencia del régimen ante la crisis arrastra a Venezuela por un camino de espinas hacia el 2018

 
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La obstrucción de ayuda humanitaria para Venezuela es uno de los actos de mayor repudio al régimen de Maduro La obstrucción de ayuda humanitaria para Venezuela es uno de los actos de mayor repudio al régimen de Maduro Fotos Archivo

Muertes por hambre, desnutrición, falta de medicinas, conflictividad social por transporte público, una ola de violencia que si bien disminuye sigue siendo alarmante, y la consolidación de una dictadura fueron parte de los hitos que marcaron el padecimiento de los venezolanos en este 2017. Un año que fue más allá de la sobrevivencia. 

@Ramses_Siverio

La Real Academia Española define sobrevivir como “vivir después de la muerte de otra persona o después de un determinado suceso”. También pontifica sobre este término, en una segunda acepción, como “vivir con escasos medios o en condiciones adversas”. Y en una tercera, sin más, “permanecereneltiempo, perdurar”.

Las tres definiciones bien pueden hacer justicia a la realidad venezolana. Porque vivir después de la muerte de tantos, o luego de “un determinado suceso” que aquí no es más que una crisis humanitaria, bien puede retratar el padecimiento de millones de ciudadanos. Esos para quienes el vivir se ha reducido al mero acto de mantenerse con vida. De seguir respirando.

Aunque fieles al calvario nacional, tales acepciones pudieran aplicar a otros capítulos de la historia reciente, como 2016; año descrito por Correo del Caroní como el de una Venezuela que sobrevive a punta de solidaridad. Y a pesar de que esta última se mantenga, e incluso, siga sumando voluntades, la debacle nacional no dejó de golpear los cimientos fundamentales para garantizar la vida de los venezolanos. Por eso este 2017, más que un país en sobrevivencia, fue mucho más allá de estas nociones. Fue el año en el que el desgobierno amenazó como nunca antes la idea de estar vivos.

De estómagos y espinazos

 

HAMBRUNAUn niño warao se convirtió en la víctima 42 del hambre el 1 de diciembre en el hospital de Guaiparo

 
  Uno  

Aquellas aguas trajeron estos lodos. La escasez de alimentos, amén de la debacle productiva, la merma en las importaciones y el alto costo del mercado nacional gracias a la espiral inflacionaria, se tradujeron ya no en la mera reducción de la ingesta diaria, sino en una hambruna que mató a al menos 42 niños en Ciudad Guayana, según investigación de Correo del Caroní sobre los decesos por esta causa en el Hospital Dr. Raúl Leoni de Guaiparo.

Pero la hambruna va más allá de una cifra, de unos niños, de un hospital. Esto es apenas el espejo de una realidad nacional que grita en cada uno de sus rincones. En los rostros ajados, en las tallas mermadas, en los costillares marcados; en el repunte de infecciones por el deterioro del sistema inmunológico, producto de la mala alimentación. En la gente que come de la basura en este, el país que dice construir la soberanía alimentaria.

Cuando el camino se hace viacrucis

  VIACRUCIS
Caos del transporte público condujo a la muerte a cinco personas en avenida Leopoldo Sucre Figarella el 6 de diciembre
 
  Dos  

La libertad, ese valor inherente de la condición humana, implica, en su manifestación más concreta, desplazarse por doquier. Ir y venir, como y cuando plazca. “Transitar libremente y por cualquier medio por el territorio nacional”, como lo llama la Constitución nacional en su artículo 50. Una libertad que, aún tan primigenia, aún tan sacrosanta, es ahora un suplicio en la Venezuela de hoy.

La carestía de insumos y repuestos para el parque automotor -producto de la escasez de divisas generadas por la discrecional administración del Gobierno a través de su control de cambio- terminó afectando su propia gestión, al dejar fuera de circulación a cientos de unidades de transporte público en todo el país. Los vehículos privados que prestan este tipo de servicio también se han visto afectados, pues el subsidio estatal no se ha traducido en la adquisición de insumos y repuestos a bajo costo en las proveedurías estatales. El resultado: menos unidades de transporte público, más colas en las paradas, más espera, más indignación, más protestas diarias por falta de vehículos, más dificultades de movilización, desfalco del tiempo laboral y demás formas del tiempo útil.

Esta realidad cobró especial acento en Ciudad Guayana, donde no solo las protestas por falta de transporte ocuparon parte de la agenda diaria de la urbe durante 2017, sino que este año, el 6 de diciembre, escribió uno de sus capítulos más lamentables: cinco personas muertas en la avenida Leopoldo Sucre Figarella luego de volcarse un camión volteo en el que viajaban, justamente, por falta de unidades.

El camino a casa, en Ciudad Guayana, también puede ser un viacrucis.

Morir sin remedio

 

MEDICINASLa escasez de medicinas lleva a los enfermos de paludismo a protestar en la calle y bajo el sol en reiteradas ocasiones este año

 
  Tres  

La crisis humanitaria que atraviesa el país, además de la escasez de alimentos, estriba en otra necesidad básica para el desarrollo de la humanidad: la salud.

Este derecho humano, consagrado en la legislación nacional e internacional, tiene un sinnúmero de rémoras evidenciadas en la profunda desinversión estatal en la red hospitalaria y ambulatoria, en la ausencia de controles sanitarios, en las limitaciones económicas para el ejercicio de la medicina privada, y, la más palpable de todas, la falta de medicinas.

La debacle económica nacional, la falta de divisas y la asfixia gubernamental al sector farmacéutico han agudizado la escasez de medicamentos, cuyo rostro grita en los centenares de venezolanos que han muerto a falta de una medicina, los que han tenido que emigrar en busca de tratamiento, los que sobreviven en el padecimiento de su enfermedad, en la incertidumbre de una caridad dictada por las circunstancias, y el clamor del gremio médico que insiste en la apertura del canal humanitario.

Venezuela todavía tiene remedio… aunque no demasiados.

Venezuela muerde… y duro 

 

VIOLENCIALa Fundación por la Dignidad Sagrada de la Persona protestó en la redoma El  Dorado el 28 de diciembre por el asesinato de más de 26 mil venezolanos este año

 
  Cuatro  

La Venezuela de Maduro también lidera listas mundiales, pero ninguna de la cual sentir orgullo. Entre las de países autoritarios, corruptos, con presidentes tildados de dictadores y de los pocos sancionados por esta causa por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, Venezuela figura también, en la de los países más violentos del planeta.

El último estudio del Observatorio Venezolano de Violencia sostiene que se registraron 26.616 muertes violentas en todo el territorio nacional, lo que presenta una tasa de 89 decesos por cada 100 mil habitantes.

De acuerdo con las estimaciones de la organización, las cifras fatales elevan a Venezuela al segundo peldaño de los países más violentos del mundo, solo superado por El Salvador.

Extrapolando el título del escritor Héctor Torres -Caracas muerde-, no hay dudas de que Venezuela muerde… y bien duro.

Dictadura del siglo XXI 

 

AUTORITARISMOA punta de represión, sangre, torturas, detenciones, persecución política y violaciones a la Constitución, el régimen de Nicolás Maduro consolidó su dictadura

 
  Cinco  

Penurias, muchas. Pero todo ese maremágnum que hunde al país en la mayor de sus miserias tiene, como el mayor de sus responsables, al régimen de Nicolás Maduro. Un gobierno de inspiración autoritaria que en 2017 se consolidó como dictadura con la disolución de la Asamblea Nacional por vía judicial, gracias a las sentencias 155 y 156 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Con la imposición, a punta de represión y sangre de cientos de venezolanos, de una ilegítima Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que, muy lejos de resolver los problemas del país, elimina los vestigios de democracia, consolida la dictadura y amenaza la convivencia pacífica de un país doblegado por una crisis humanitaria sin precedentes.

Así fue este 2017. 

Visto 3211 veces Modificado por última vez en Domingo, 31 Diciembre 2017 04:24

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